El Consejo de la Juventud propone formar en igualdad de género a profesionales de Justicia y Cuerpos de Seguridad

Coincidiendo con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el CJEx lo considera imprescindible para tomar decisiones judiciales o tratar con víctimas de violencia de género

La violencia de género es un problema con el que seguimos conviviendo actualmente, también en Extremadura. Cada instante, en ciudades o pueblos, en las familias y en el ámbito laboral, miles de mujeres están siendo víctimas de la violencia de género. Se calcula que unas 66.000 mujeres son asesinadas cada  año por violencia machista en el mundo, aunque no hay una contabilización real y estas cifras pueden quedar alejadas de la realidad porque muchos países no categorizan esas “muertes” al no existir une legislación que castigue este delito.

En 2017 en España se presentaron 166.260 denuncias según datos del Consejo General del Poder Judicial, 2.787 de ellas en Extremadura, y casi rozamos las 1.000 mujeres asesinadas en los últimos 15 años en nuestro país, desde que se empezaron a contabilizar oficialmente en 2003. Además, los casos de denuncias por malos tratos, abusos y agresiones sexuales entre las personas menores de edad han aumentado hasta un 25%, según los últimos datos de la Fiscalía General del Estado, con casos incluso entre niños y niñas de menos de 14 años.

Por todo esto, el Consejo de la Juventud de Extremadura, solicita la inclusión de una asignatura de género en todas las carreras de grado de la Facultad de Derecho, al considerarlo imprescindible para que quienes deciden judicialmente lo hagan con perspectiva de género, e igualmente resaltan la importancia de la formación a cuerpos de seguridad del estado que tratan con víctimas de violencia machista, ya que esto minimiza el riesgo de encontrar alguna actitud misógina o inadecuada cuando la mujer llega aterrorizada a denunciar.

Con el lema “Jóvenes contra las violencias machistas”, además de lo indicado anteriormente, el Consejo de la Juventud también quiere dar visibilidad a la explotación sexual de las mujeres, adolescentes y niñas como una de las formas más extremas de violencia de género, indicando su postura abolicionista sobre la prostitución, al estar tratada en un sistema patriarcal que usa los cuerpos de las mujeres como objetos. Las y los jóvenes también consideran muy importante el uso de un lenguaje no sexista, e igualmente piden a los medios de comunicación responsabilidad a la hora de comunicar asesinatos, agresiones machistas o tratar la información, datos e imágenes de víctimas y familiares. “Las mujeres no mueren, sino son asesinadas”, afirma el Consejo de la Juventud.

Por último, desde el Grupo de Trabajo de Igualdad del CJEx, se quiere recordar que la educación no sexista es una de las herramientas principales para prevenir la violencia de género, y para visibilizar que la violencia física y los asesinatos no surgen de la nada, sino que comienzan a gestarse desde el momento en que imponemos a niños y niñas una serie de roles, comportamientos y actitudes diferentes y opuestos entre sí. También se quiere poner en valor la creación de espacios no mixtos, en los que las mujeres puedan poner en común barreras y situaciones a las que tienen que seguir haciendo frente por el hecho de serlo, como por ejemplo, seguir teniendo miedo al ir por la calle o seguir siendo juzgadas por la ropa que llevan y no por su talento, formación o capacidad de trabajo