Manifiesto contra la LGBTFOBIA

Por una Extremadura diversa. Manifiesto contra la LGBTFOBIA

Incluso después de la aprobación de la Ley LGBTI extremeña en 2015, ley pionera en derechos queer en España, las últimas investigaciones apuntan a que se han registrado un total de 31 delitos de odio en Extremadura en 2016 y 18 en 2017. Cuatro años han pasado y esta nueva legislatura supone una oportunidad, a la vez que un nuevo desafío.

El 17 de Mayo de 1990 tuvo lugar un hito histórico: la despatologización de la homosexualidad, o lo que es lo mismo, su salida del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM, segunda edición). Hoy 17 de mayo de 2019, casi treinta años después, celebramos el día contra la LGBTfobia. Pero este día no es solo un conmemoración, es un reclamo. No hace si quiera un año desde que se despatologizara la transexualidad de la quinta edición del DSM y se cumplen ahora unos pocos meses desde la aprobación de un protocolo de actuación para personas trans con las asistencias sanitarias del SES, que cumpliese primero con la Ley LGBTI extremeña y en segundo lugar, con esta nueva victoria.

La lucha hoy debe centrarse en la patologización social, que seguimos sufriendo las personas LGBTI y en el centro de toda la lesbofobia, gayfobia, bifobia, transfobia e interfobia inherentes a la sociedad actual y, lo que es más importante, en el seno mismo de nuestra educación.

Sin una escuela y un instituto que (re)conozca todas las realidades, acepte y proteja  a todas las personas ante las agresiones por LGBTfobia, estaremos vulneradas de por vida. La educación es la “cura” a la “patologización”, invertir en valores en educación y generar empatía y solidaridad son algunas de las demandas que el Consejo de la Juventud de Extremadura, como órgano de representación de la juventud extremeña, hemos enviado a todas las candidatas a la presidencia de la Junta de Extremadura.

La mayoría de los partidos políticos o coaliciones, que se presentan a las elecciones autonómicas, han incluido estas semanas en su discurso de una u otra forma a lesbianas, gays, bisexuales, trans y otras realidades del colectivo. Sin embargo, nuestro objetivo es que estas buenas voluntades sean materializadas durante los próximos cuatro años, en los que, aprovechando la ocasión, esperemos que no se retroceda o no se vulnere ninguno de los derechos que ya están conseguidos. 

El respeto a los individuos de un colectivo no es una de estas demandas, el respeto es una exigencia básica para cualquier sociedad democrática y de convivencia pacífica. Las crecientes cifras en delitos de odio y su brutalidad, dentro y fuera de Extremadura y en todas sus formas suponen un peligro alarmante. 

Como órgano de representación de las personas jóvenes extremeñas (sí, de lxs jóvenes LGBT, lxs jóvenes activistas, de lxs jóvenes con familias diversas) estamos preocupadas: mientras que el sistema educativo siga pasando de largo e incluso reforzando una homofobia, transfobia y bifobia, manifestaciones de odio que están históricamente asumidas y normalizadas, aceptadas como principio de organización social, no podremos hablar de una Extremadura que apuesta por la diversidad. 

Olga Tostado Calvo

Vocal de Igualdad y DD. HH. 

Leo Arán Narros Redondo

Grupo de Trabajo LGBT