VIOLENCIA DE GÉNERO EN JÓVENES

El acoso sexual y la discriminación laboral son las principales formas de violencia de género reconocidas por las jóvenes.

El Consejo de la Juventud de Extremadura, CJEx, ha elaborado un informe de cara al 8 de marzo, Día de la Mujer, que recopila los principales tipos de violencia de género reconocidos por las jóvenes, siendo en la mayoría de casos micromachismos.

Las diferentes formas de violencia de género están presentes en el entorno de la mujer desde pequeña y se transforman y son constantes a lo largo de su vida. Las primeras manifestaciones reconocidas aparecen en la infancia, en el ámbito educativo, producidas por sus compañeros de clase dentro de lo que consideramos bullying. Ya en la adolescencia, sobre todo entre los 16 y 17 años, se dan muchos casos de acoso sexual ocasionado, sobre todo, por hombres mucho más mayores y desconocidos, y en situaciones de ocio o mientras practican deporte al aire libre. A medida que avanza la edad, en la veintena, surge de manera más frecuente la discriminación en el ámbito laboral, en especial a la hora de acceder en igualdad de oportunidades a un puesto de trabajo. A partir de los 30, es cuando se intensifica la violencia ejercida por la pareja, llegando incluso a la agresión física. Así lo han manifestado centenares de mujeres mediante sus testimonios, los cuales han permitido al Consejo de la Juventud de Extremadura, CJEx, elaborar un informe recopilando los principales tipos de violencia de género, tanto visibles como invisibles, a los que se enfrentan las jóvenes. Como ha señalado la presidenta del organismo, Elena Ruiz, “la gravedad de esta problemática marca la psicología y bienestar de las mujeres y como sociedad tenemos que darnos cuenta en el punto en el que estamos para erradicarla”.

Lo que más se identifican son sobre todo situaciones de micromachismos, es decir, hábitos cotidianos en los que se discrimina a la mujer por razón de género (como priorizar a él en la atención al público). En la mayoría de casos, la violencia de género suele ser ejercida por la propia pareja, seguida por desconocidos o poco conocidos, aunque también ocurre en la propia familia, por el padre o hermanos, incluso por otras mujeres, como madres que promueven la cultura machista en el hogar.

Las secuelas de estas manifestaciones de los diferentes tipos de violencia de género que las mujeres han sido capaces de reconocer suelen ser sobre todo sentimientos de indignación en más de la mitad de los casos, a su vez, hay un elevado índice de daños morales o psicológicos, y en casi igual porcentaje, se encontraron actitudes positivas al enfrentarlo que les llevan al empoderamiento femenino. Destaca, por otra parte, que estas circunstancias suelen ocurrir de forma presencial y en público. En los casos de maltrato, se encuentran los testimonios de una persona que como testigo avisó a la policía, de dos víctimas que habían denunciado y de una que acudió al 016, el teléfono disponible para auxiliar a quienes sufran violencia machista sin aparecer en el registro de llamadas.

Cuadernos Violetas para sensibilizar desde el aula

Para combatir las diferentes formas de violencia de género y ayudar en la sensibilización al respecto, el CJEx plantea abordar su proyecto “Cuadernos Violetas” en los centros escolares extremeños, ya que está comprobado que las primeras manifestaciones aparecen desde temprana edad. Recordamos que esta iniciativa consiste en unas libretas, físicas y online, que recopilan testimonios anónimos  y reales (en los que tan sólo hay que indicar la edad en la que ocurrió) de situaciones discriminatorias, sexistas, de acoso, micromachismos o las más extremas de maltrato físico o psicológico machista, de manera que favorece la identificación de ciertas conductas y actuaciones que no deberían permitirse porque atentan contra la mujer y están muy lejos de favorecer la igualdad de género.

Este documento, elaborado con motivo del 8 de marzo, Día de la Mujer, pone de manifiesto parte de la gravedad de esta problemática sufrida por las jóvenes que ha podido recoger gracias a Cuadernos Violetas. Para que no ocurra, es necesario aumentar los esfuerzos en prevenir esta problemática a través tanto de la educación dentro y fuera del aula, y así lograr erradicar la cultura del machismo de la que deriva la violencia de género. “No podemos olvidar que hay que salir del aula y erradicar la cultura del machismo”, ha concluido Elena Ruiz, la presidenta del CJEx.

Análisis de testimonios de Cuadernos Violetas